
¿Te imaginas no pagar ninguna cuota durante el primer año para que te recuperes de los gastos iniciales?

¿Cómo te sienta el saber que no te afectan las subidas de interés porque siempre pagas el mismo importe? Tranquilo y sin sobresaltos.

Suena a música celestial el pagar cuotas mínimas al principio para ir incrementándolas a medida que tu también incrementas tus ingresos.

Si has visto la casa de tus sueños no la dejes escapar. Aunque no hayas vendido la actual aquí tienes la solución.

Con esta hipoteca no necesitas ahorrar, te financiamos h asta el 120% del valor de tu nueva vivienda.

Atrévete a soñar. ¿Cúal es tu sueño?
Podrás realizar la mudanza, alguna mejora o compras para la casa sin la preocupación de la hipoteca.
Las variaciones de tipo de interés repercuten en el plazo y no en tu cuota.
Con las cuotas progresivas empiezas pagando unas mensualidades más reducidas al principio, cuando más lo necesitas.
Ahora cambiar de casa es más fácil. Puedes disponer de todo el dinero que necesitas para la compra de tu nueva vivienda.
Además de adquirir tu nueva casa, puedes hacer frente a los gastos que se generan: notario, registro, impuestos... incluso alguna pequeña reforma.
¡Te lo mereces! Después de tantos años de trabajo te has ganado el derecho a soñar.